El valor de las súplicas

El valor del Du´a en Congregación.

Cuando los creyentes le suplican a Dios en congregación y hacen sus peticiones en grupo, existe mas probabilidad que esta suplica sea escuchada y respondida porque es casi seguro que en un grupo de personas hay un pobre, un afligido o un piadoso cuya oración puede atraer la Misericordia y el Perdón de Dios.

Basado en las tradiciones Islámicas, Dios puede aceptar la oración de otros solo porque se encuentra presente en la congregación alguien a quien si amerita que su oración y suplica sean aceptadas.

Ha dicho el Imam Sadeq (a.s.):

No se han congregado cuatro personas para orar y pedir por un mismo motivo, sin que su exigencia sea respondida cuando se despiden de dicha reunión.

El Santo Profeta ha dicho:

No se han congregado cuarenta personas para pedirle a Dios por un mismo motivo sin que dicha suplica sea respondida, hasta si pidieran la destrucción de una montaña esta colapsaría.

El gran Erudito Islámico, Ibn Fahd Al Hill, narra en su Wasa´il al-Shi`a en su libro `Uddat al-Da`i:

Dios le dijo a Jesús en una revelación:

“O Jesús, únete a los creyentes y ordénales que me supliquen junto a ti.”

Dijo el Imam Sadeq(a.s):

Mi padre (la paz sea con él) solía reunir a las mujeres y niños de su familia cuando le afligía algo y suplicaba en tanto que estos respondían Amin.

La Desesperanza; Condición de un Incrédulo.

Quien suplica debe saber que Dios Todopoderoso lo ha invitado a orar y le ha asegurado la aceptación de su suplica. Para Dios es fácil aceptar y responder positivamente la suplica del creyente puesto que todas las criaturas del universo se encuentran bajo Su absoluto Poder y Él da los medios para el cumplimiento del perdón de Su siervo solo con una orden. Por lo tanto no es correcto desesperanzarse de Dios Cuya Misericordia y Perdón son infinitos, especialmente cuando alguien le suplica. La desesperanza, como se ha dicho en el Corán, es un estado de los incrédulos:

يَا بَنِيَّ اذْهَبُوا فَتَحَسَّسُوا مِن يُوسُفَ وَأَخِيهِ وَلا تَيْأَسُوا مِن رَّوْحِ اللَّهِ إِنَّهُ لا يَيْأَسُ مِن رَوْحِ اللَّهِ إِلاَّ الْقَوْمُ الْكَافِرُونَ

¡Hijos míos!, ¡Id e indagad acerca de José y de su hermano y no desesperéis de la misericordia de Dios, porque sólo el pueblo infiel desespera de la misericordia de Dios! (12:87)

El Sagrado Corán ha recomendado enfáticamente no desesperanzarse de la Misericordia de Dios:

قُلْ يَا عِبَادِيَ الَّذِينَ أَسْرَفُوا عَلَى أَنفُسِهِمْ لاَ تَقْنَطُوا مِن رَحْمَةِ اللَّهِ إِنَّ اللَّهَ يَغْفِرُ الذُّنُوبَ جَمِيعاً إِنَّهُ هُوَ الْغَفُورُالرَّحِيمُ .

Di: “Siervos que habéis prevaricado en detrimento propio. No desesperéis de la misericordia de Dios. Dios perdona todos los pecados. Él es el Indulgente, el Misericordioso”. (39:54)

Dijo el Imam Sadeq (a.s.):

No existe frío más intenso que el frío que ocasiona desesperanzarse de la misericordia de Dios.

Perder la esperanza en la Misericordia de Dios es un pecado capital según las enseñanzas y narraciones Islámicas y a estos se les ha prometido el castigo. El suplicante no debe desesperanzarse en caso de que su suplica no sea respondida. Quizás la aceptación de la suplica no está en armonía con lo que Dios quiere para el siervo, o no es el momento de ser respondida la suplica, o Dios quiere que el suplicante continúe e insista en su pedido. Aún más, es posible que Dios quiera posponer la respuesta de la suplica hasta el Día de Juicio para que el beneficio de esta respuesta sea eterno. Por lo tanto, perder la esperanza en la Compasión de Dios no es algo que se acepte en un creyente. Según las tradiciones Islámicas:

Dijo el Imam Sadeq (a.s.):

Ciertamente que cuando un siervo suplica, Dios (Exaltado Sea) le dice a dos ángeles: “He aceptado su suplica, pero no le he respondido para que continúe pidiendo porque amo su voz”. Y otro siervo suplica, y Dios dice: “Entréguenle lo que pida rápidamente; detesto su voz”.

Mansur Sayqal dijo: Le pregunté al Imam Sadeq (a.s): ¿Es posible que alguien suplique y su suplica sea aceptada pero no respondida de inmediato?: El Imam me dijo que era cierto. Le pregunté: ¿Cuál es la razón? ¿Acaso debe suplicar más? El Imam me respondió afirmativamente de nuevo.

La Noche del Jueves.

Se cree que la noche del jueves es una de las mejores ocasiones para suplicar según las narraciones de Ahlulbayt (a.s.), hasta tal punto en el que casi se iguala a la Noche del Qadr en su valor. Los Sabios de gran piedad dicen: Pasen la noche del jueves en adoración, suplica e invocación a Dios hasta el amanecer si es posible, porque el Misericordioso envía a sus ángeles hasta el primer cielo para aumentar las virtudes de los creyentes y eliminar sus pecados.

Se narra del Imam Sadeq (a.s.), según un hadiz veraz:

Ciertamente que el viernes tiene un derecho sobre los creyentes. Por lo tanto tengan cuidado en no violar la santidad del viernes dejando de hacer algo de la adoración a Dios y busquen el acercamiento a Él con la buena acción y abandonen lo pecaminoso totalmente. Ciertamente que Dios Todopoderoso duplica en ese día la recompensa y borra las cosas malas y eleva de posición, su día es igual a su noche y si puedes permanecer en oración y suplica, ¡hazlo!, ciertamente que Dios Todopoderoso ha enviado en esa noche los ángeles al cielo del mundo para que dupliquen en ella la recompensa y borren en esa noche todo lo malo. Ciertamente que Dios es Amplio y Generoso. (Mafatih al Yinan, pp. 13)

Es posible que el creyente le suplique a Dios por sus necesidades y Dios posponga responderle lo que pide hasta que llegue el viernes (noche del viernes). (Dawat Rawandi: narración 35)

Cuando los hermanos del Profeta José le pidieron a su padre Jacob que pidiera perdón por ellos, Jacob (a.s.) dijo: “Pediré perdón por ustedes pronto y fue así como retrasó la búsqueda de perdón para ellos hasta que llegó la madrugada del viernes, para que su petición fuera respondida. (Al-Muqna: 155)

A lo largo de toda la noche del jueves (día viernes) Dios le ordena a un ángel que proclame en Su nombre: ¿Acaso hay algún creyente que Me pida por este Mundo y la Otra Vida para que yo le responda su pedido? ¿Acaso hay algún creyente que se arrepienta de sus pecados antes del amanecer para que yo le perdone? ¿Hay algún creyente a quien le he acortado el sustento y pida que se le amplíe antes del amanecer? ¿Hay algún creyente enfermo que Me pida lo cure? ¿Hay algún creyente prisionero que me pida la venganza de su opresor, para que Yo restaure sus derechos? El ángel no dejará de invocar esto hasta la salida del sol. (Bihar al-Anwar: 86-282, capítulo 2, narración 27)

Dijo el Imam Sadeq (a.s.):

Evita cometer pecados el jueves en la noche, puesto que el castigo por ellos es doble, así como se multiplica la recompensa por las buenas acciones. Todo aquel que evite pecar el jueves en la noche Dios perdonará sus pecados anteriores. Y todo aquel que peque públicamente en la noche del viernes, Dios lo castigará por todo lo que ha cometido a lo largo de su vida y multiplicará su castigo debido a que pecó esa noche. (Bihar al-Anwar: 86-283, capítulo 2, narración 28).

Kumayl Ibn Zyad Nakha`i

Los eruditos tanto Shia`s como Sunnitas admiran a Kumayl por su firmeza en la creencia, por su alma purificada y una conducta excelente, así como por su intención sincera. Todos coinciden en la grandeza y justicia de Kumayl. Kumayl es uno de los nobles compañeros del Comandante de los Creyentes (a.s.) y el Imam Hasan (a.s.). El Imam Ali (a.s.) también consideró a Kumayl como el décimo discípulo de entre los de mayor fidelidad.

Las recomendaciones del Imam Ali hechas a Kumayl muestran su sólida creencia y gran perspicacia. Algunos hermanos Sunnitas a pesar de que nunca emiten una opinión favorable sobre los discípulos de Ahlulbayt (a.s.) creen que Kumayl fue un hombre de gran confiabilidad en todos los aspectos. Los místicos se refieren a Kumayl como alguien que conoció los secretos y las luces espirituales del Imam Ali (a.s.). Kumayl acompañó al Gran Profeta del Islam(S) durante 18 años y se benefició de las bendiciones de su Profecía. Fue martirizado a manos de Hayyay ibn Yusuf Zaqafi, y su delito fue tener dignidad, habiendo sido predicho este suceso por el Imam Ali (a.s.).

Cuando Hayyay Ibn Yusuf fue nombrado gobernador de Irak por el Gobernante Omeya, este buscó a Kumayl para asesinarlo debido al afecto que este manifestaba por Ahlulbayt (a.s.) ya que ser Shi’a era el pecado más grande ante los ojos de los Omeyas.
Kumayl se escondió y Hayyay retuvo el pago de baytul mal (apoyo financiero por parte del estado Islámico) a sus familiares. Cuando Kumayl se entero de esto dijo: “Hagan lo que mejor les parezca puesto que no viviré mucho tiempo. Ustedes y yo retornaremos a Dios. Mi amo, Ali me ha dicho que ustedes serán mis asesinos”. Hayyay ordenó que Kumayl fuera decapitado. Contaba con 90 años de edad. Su sagrada tumba se encuentra ubicada en Zuwiah, un lugar entre Nayaf y Kufa, a donde se dirigen los creyentes en peregrinación.

Du`a Kumayl (Suplica de Kumayl)

Los creyentes piadosos consideran al Du`a Kumayl comparada con el resto de suplicas como la posición que ocupa el ser humano entre el resto de las criaturas. En otra palabras, para ellos el du`a Kumayl es “Insan al-Ad`iyah”. El gran erudito, investigador y narrador de hadices, Al-lamah Maylisi narra de “Iqbal” quien a su vez narra de Sayyid Ibn Tawwus en su libro “Zad al-Ma`ad”:

Dijo Kumayl: “Cierto día me encontraba con mi señor Ali(as) en Kufah. Hablábamos acerca del 15 de Sha`ban.

Dijo el Imam: “Aquel que pasa la noche en adoración y recita la suplica del Profeta Jidr, su oración será aceptada y respondida con seguridad”. Cuando el Imam (a.s.) regresó a casa, me dirigí a él. Me dijo: ¿Qué quieres?, le respondí: “He venido a ti para que me enseñes la suplica del Jidr”. Me dijo: “Siéntate, O Kumayl, cuando memorices esta suplica recítala todos las noches del jueves o una vez al mes, o una vez al año, o una vez durante toda tu vida y Dios te protegerá de tus enemigos, te incrementará el sustento, perdonará tus pecados. ¡O Kumayl!, tu infinito servicio ha hecho que te enseñe tan bendito du`a”. Luego dijo: “Escríbelo y recítamelo”.

El teólogo Kaf´ami dice en su libro Misbah: “Amir al Mu`minin (a.s.) solía recitar este Du`a en prosternación”.

El suplicante debe recitar este Du`a todos los jueves en la noche de frente a la qiblah, con sinceridad y humildad. De esta forma es más probable que la suplica sea respondida. Es de gran valor llorar ante la presencia de Dios, esto atrae el perdón de los pecados y la bendición de Dios.

Se narra del Imam Sadeq (a.s.):

Todo tiene un peso específico excepto las lágrimas; una gota de lágrima apaga océanos de fuego. Dios le ha prohibido al Infierno lastimar a quien derrama lagrimas por temor a Dios. Ciertamente que si hay una sola persona en cualquier pueblo que llore por temor a Dios, todo su pueblo será perdonado. (Al-Kafi: 2-481, Capítulo del Buka´, narración 1)

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