“Súplica para los momentos de tristeza” – Imam Sayyad

1. ¡Oh, Dios! ¡Oh, Quien es suficiente para el individuo débil!
¡Oh, Precavido de los acontecimientos que producen temor y
miedo! Los pecados me han dejado solo y aislado. No tengo
ningún compañero junto a mí que me ayude. Soy débil para
soportar Tu ira y no tengo a nadie que me dé fuerza. Tengo
miedo del encuentro Contigo, y no hay nada que calme mi miedo.
2. ¿Y quién me podría brindar seguridad ante Ti, mientras que Tú
me has atemorizado? ¿Quién podría ayudarme, en tanto que Tú
me has dejado solo? ¿Quién podría darme fuerza, mientras que
Tú me has debilitado?.
3. Nadie socorre, ¡oh, Dios mío!, a un siervo excepto su señor.
Nadie brinda seguridad a un fracasado más que el vencedor; y
nadie ayuda a un necesitado excepto quien es solicitado.
4. Y todos estos recursos se encuentran en Tus manos, ¡oh, Dios
mío!, y el camino de huída y el lugar de escape están orientados
hacia Ti. Entonces, bendice a Muhammad y a su familia, haz
que mi escape sea hacia Tu refugio, ayúdame en esto, y concédeme éxito en mi ruego.
5. ¡Oh, Dios! Si volvieras de mí Tu cara generosa, o me negaras
Tu inmenso favor, o me retiraras Tu sustento, o cortaras el lazo
de Tu misericordia, no encontraría los medios para mi esperanza, excepto en Ti, ni podría obtener lo que está ante Ti con
ayuda de otro que no fueras Tu. Pues yo soy Tu siervo y estoy
bajo Tu control. Estoy bajo Tu poder.
6. No existe otra orden para mí más que la Tuya. Tu sentencia
sobre mí es efectiva y Tu determinación sobre mí es justa. No
hay fuerza que me permita salir de Tu dominio, ni puedo sobrepasar Tu poder. No estoy capacitado para atraer Tu amor, ni
puedo llegar a Tu complacencia, ni puedo alcanzar lo que posees, excepto a través de mi obediencia a Ti y de Tu inmensa
compensación.
7. ¡Oh, Dios! Amanezco y anochezco siendo un humilde siervo
Tuyo, incapaz de atraer un beneficio o de rechazar un daño
excepto a través Tuyo. Con esto testimonio en mi contra, y reconozco la debilidad de mi fuerza y la falta de resolución. Entonces, cumple aquello que me has prometido y perfecciona
aquello que me has otorgado. Pues yo soy Tu siervo pobre, humillado, débil, ciego, insignificante, temeroso, y buscador de
socorro.
8. ¡Oh, Dios! Bendice a Muhammad y a su familia, y no hagas
que olvide Tu recuerdo respecto a lo que me has otorgado como
dones, ni que desatienda Tu benevolencia respecto a lo que me
has concedido. No hagas que pierda las esperanzas ante la respuesta de mi súplica, aunque quieras postergarla, ya sea en el
estado de felicidad o de desdicha, de dificultad o de bienestar,
de salud o enfermedad, de intensa necesidad o de abundancia
de mercedes, de suerte o adversidad, de pobreza o de riqueza.
9. ¡Oh, Dios! Bendice a Muhammad y a su familia, y haz que mis
elogios caigan sobre Ti, mi alabanza sólo sea para Ti y mi agradecimiento sea Tuyo en todos mis estados, para no alegrarme
con lo que me has dado en este mundo, ni entristecerme por lo
que me has negado en él. Haz sentir a mi corazón el temor de Ti
y emplea mi cuerpo en aquello que es aceptable ante Ti. Ocupa
mi alma en Tu obediencia, en vez de en las cosas que desea
figurándose que son buenas, para no apreciar algo que deteste
ni deteste aquello que produce Tu complacencia.
10. ¡Oh, Dios! Bendice a Muhammad y a su familia, y haz que mi
corazón esté dispuesto para Tu amor, ocúpalo con Tu recuerdo,
revívelo a través del temor y el miedo a Ti, fortalécelo con el
anhelo hacia Ti, inclínalo hacia Tu obediencia, encamínalo por
el más apreciable de los senderos hacia Ti y humíllalo con el
deseo de lo que está ante Ti a lo largo de toda mi existencia.
11. Haz que el temor hacia Ti sea mi equipaje en este mundo y mi
viaje a otro mundo sea hacia Tu misericordia, mi entrada hacia
Tu complacencia y establece mi morada en Tu paraíso. Otórgame fuerza con la cual pueda cargar toda Tu complacencia. Haz
que mi escape sea hacia Ti y mi deseo sea por lo que está ante
Ti. Viste mi corazón con el temor de los malvados de Tu creación. Permíteme ser un íntimo Tuyo, de Tus amigos y de los
que Te obedecen.
12. No dejes que un impío o un inmoral corrupto me eche en cara
algún favor o tenga algún poder sobre mí, ni hagas que necesite
de ellos. Por el contrario, haz que la tranquilidad de mi corazón, la compañía de mi alma, la autosuficiencia e independencia sólo dependan de Ti y de los selectos de Tu creación.
13. ¡Oh, Dios! Bendice a Muhammad y a su familia, y hazme compañero de ellos ayudándoles. Concédeme como gracia el anhelo hacia Ti y el obrar conforme a lo que quieres y Te complace.
Ciertamente esto es fácil para Ti, pues «Tú eres todopoderoso»

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