Ibn Hazm de Córdoba

Ibn Hazm
Abu Muhammad `Ali ibn Ahmad ibn Sa`id ibn Hazm (Árabe: أبو محمد علي بن احمد بن سعيد بن حزم), más conocido como Ibn Hazm (Córdoba, 7 de noviembre de 994 – Montíjar (Huelva), 15 de agosto de 1064 ), fue un filósofo, teólogo, historiador, narrador y poeta hispanoárabe.
Realizó una intensa actividad política. Fue visir del califa Abderramán V, y a consecuencia de intrigas palaciegas estuvo en la cárcel en varias ocasiones y sufrió un breve destierro. Abandonó la actividad política para dedicarse a sus estudios de teología y derecho. Debió exiliarse en diferentes taifas de al-Ándalus tras la crisis del califato, exilio que le llevó a recorrer varias taifas: Sevilla, invitado por al-Mutadid o la taifa de Mallorca. La célebre quema pública de sus libros en Sevilla[cita requerida] le inspiró un conocido poema que dice:

دعـوني من إحراقِ رَقٍّ وكـاغدٍ وقولوا بعلمٍ كي يرى الناسُ من يدري
فإن تحرقوا القرطاسَ لا تحرقوا الذي
تضمّنه القرطاسُ، بـل هو في صدري
يـسيرُ معي حيث استقلّت ركائبي
وينـزل إن أنـزل ويُدفنُ فـي قبري

“Dejad de prender fuego a pergaminos y papeles,
y mostrad vuestra ciencia para que se vea quien es el que sabe.
Y es que aunque queméis el papel
nunca quemaréis lo que contiene,
puesto que en mi interior lo llevo,
viaja siempre conmigo cuando cabalgo,
conmigo duerme cuando descanso,
y en mi tumba será enterrado luego”

(Trad. de José Miguel Puerta Vílchez)

Fue un ingente polígrafo, cuyas miles de páginas no pueden reducirse a una breve explicación. Escribió obras históricas, como Risāla fī fadl al-Andalus (Epístola en elogio de Al-Andalus) o Naqt al-arus (Bordado de la novia), Yamharat ansāb al-arab (Linajes árabes), Al-fisal fī-l-milal wa-l-ahwā’ wa-l-nihal (Historia crítica de las religiones, sectas y escuelas). Estas obras solo fueron superadas en occidente en el siglo XIX.

De carácter didáctico es Falsāfat al-ajlāq (Los caracteres y la conducta), traducida al castellano por Miguel Asín y Palacios y de tema polémico teológico es Risālat fī radd ala ben Nagrīla (Polémica teológica con Ibn Nagrella).

Su obra más famosa es Tawq al-hamāma o El collar de la paloma en la que trata el tema del amor. Fue escrito en Játiva hacia 1023. Se trata de un libro de reflexiones sobre la verdadera esencia del amor, intentando descubrir lo que tiene de común e inmutable a través de los siglos y las civilizaciones de influencia neoplatónica, que fue llamado “amor udrí”, incluyendo detalles autobiográficos y documentales. Constituye también un diwan, o antología poética de tema amoroso, pues está empedrado de composiciones elegantes y refinadas.

También escribió numerosas obras filosóficas. Su pensamiento se basaba en Aristóteles y se esfueza en distinguir lo verdadero de lo falso, lo que lleva a un sexto sentido o sentido común por el cual se demuestran las verdades. Dichas verdades están en estrecha relación con la fe por lo que un conocimiento cabal de la filosofía puede relacionar a estas verdades con la teología. De este modo, elabora una teología natural acercándose a los postulados de Santo Tomás y desarrollando el tema de la esencia y la existencia, concluyendo que son idénticas solo en Dios, pero con un significado diferente que la doctrina tomista.

Pero quizás su aporte más significativo esté dado por su testimonio acerca del motivo de la actividad del hombre, cuando indica que todo lo que hace el hombre lo hace para evitar la preocupación, para distraerse. ¿Distraerse de que? De la muerte.


LA VISITA DE LA AMADA

Viniste a mí un poco antes de que los cristianos tocasen las campanas, 
cuando la media luna surgía en el cielo
como la ceja de un anciano cubierta casi del todo por las canas,
o como la delicada curva de la planta del pie.
Y, aunque era aún de noche, con tu venida brilló en el horizonte
el arco del Señor,
vestido de todos los colores, como la cola de los pavones.


  Probablemente de familia de origen hispano convertida al islam. Su infancia la pasó en Medina-Azahara entre las mujeres del harén. Estudió Derecho y Teología. Amigo de Ibn Suhayd y de otros poetas jóvenes de Córdoba que defendían el clasisismo árabe procedente de Bagdad ante el bilingüismo de Al-Andalus. Su obra principal es El collar de la paloma, prosa poética con inclusión de versos, escrita en árabe erudito. Versa sobre la experiencia de la vida y el amor. Su obra influyó notablemente en los poetas medievales castellanos y provenzales, en la poesía galaico-portuguesa, en tratados cristianos y en la popular obra del Arcipreste de Hita El Libro de Buen Amor.

EL COLLAR DE LA PALOMA.

Melancólico, afligido e insomne, el amante
no deja de querellarse, ebrio del vino de las imputaciones.
En un instante te hace ver maravillas,
pues tan pronto es enemigo como amigo, se acerca como se aleja.
Sus transportes, sus reproches, su desvío, su reconciliación
parecen conjunción y divergencia de astros, presagios estelares adversos y favorables
Más de pronto, tuvo compasión de mi amor, tras el largo desabrimiento,
y vine a ser envidiado, tras de haber sido envidioso.
Nos deleitamos entre las blancas flores del jardín, 
agradecidas y encantadas por el riego de la escarcha:
rocío , nube y huerto perfumado
parecían nuestras lágrimas, nuestros párpados y su mejilla rosada
Este poema  forma parte de El collar de la paloma, una de las obras más importantes, si no la más importante, de la lírica andalusí y de la literatura árabe. Este tratado de amor fue escrito por Ibn Hazm en el siglo XI, en plena crisis del Califato de Córoda.
Respecto al origen del nombre, el filósofo Avicena (980-1037) contemporáneo de Ibn Hazm, confirma la costumbre que existía entre los poetas neoplatónicos de vincular a la paloma con el alma, afirmando que la paloma es el alma caída. Esta obra es un encargo de un amigo, que le pidió que escribiese una obra sobre el amor, lo más verdadera posible, y el resultado fue esta gran obra maestra.
Se  estructura en diferentes capítulos que tratan sobre la esencia del amor, sobre el que se enamora en sueños, sobre el que se enamora por una sola mirada, sobre aquel cuyo amor no nace sino tras un largo trato, sobre la lealtad, la traición,  la enfermedad, la muerte…  Es decir, el amor en todas su formas posibles. Los estudiosos literarios no dejan de alabarlo, incluso Ortega y Gasset lo consideró «el libro más ilustre sobre el tema del amor en la civilización musulmana».
Resulta interesante que hace más de mil años ya estuviésemos dando vueltas a lo mismo. El amor es inherente al ser humano, nos neguemos a aceptarlo o no. Ha sido protagonista de batallas, de locuras, de muertes,  de novelas, películas, inspiración de obras de arte, de canciones,  y el motor de muchos de nuestros comportamientos más lúcidos y también  de los más absurdos, y seguirá siendo así….
Mi amor por ti, 
que es eterno por su propia esencia,
ha llegado a su apogeo, y no puede ni menguar ni crecer.
No tiene más causa ni motivo que la voluntad de amar.
¡Dios me libre de que nadie le conozca otro!
Cuando vemos que una cosa tiene su causa en sí misma,
goza de una existencia que no se extingue jamás;
pero si la tiene en algo distinto,
cesará cuando cese la causa de que depende.
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