“Dulce final” – Poema del Imam Jomeini

Con vino, ¡oh mi amor!, 
Llena esta copa mía; 
Que mi honor no crezca, 
Que mi nombre no brille. 

Ese escanciar en la copa 
Que me abruma, 
Que purifica el alma 
De artificio para ti. 

Ese fino vino de alegría 
Que libera el alma, 
Que hace correr el esplendor 
Que hace huir a la gloria. 

Ese vino sin respeto 
Que beben todos los que no tienen gracia, 
En qué sumisión se ahogan, 
En qué humillación se hunden. 

En el santuario de las mejillas rosadas, 
En la taberna ven y mira 
Desde toda abertura que entro 
Las hadas me dan la bienvenida. 

Ahora quizás deba irme 
Al grupo de los amigos borrachos 
Con el vino que limpia la mente 
De ideas bajas. 

¡Oh tú!, aire rarificado 
Da un saludo a mi deseo 
Cuando pases el río del otro mundo 
A ese valle de dulzor. 

En una copa crucé 
El camino tortuoso de esta vida. 
Decidle al prior del monasterio, 
Qué dulce fue mi final.

 

Recordamos al lector, que desde la edad media, muchos míticos y poetas como Rumi, Hafez, Ash Shushtarí o Ibn Arabi han hecho alusión metafórica al vino como sustancia embriagante, para querer transmitir con ello la “embriaguez” que produce a estos personajes la presencia divina.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s