‘Urafa del siglo IX/XV

1. Shah Ni’mat Allah Wali: Decía descender de la casa de ‘Ali. Es uno de los más famosos sufíes y ‘urafa’ . La actual orden sufí Ni’matullahi es una de las más conocidas. Su tumba cerca de Kirman sigue siendo un santuario sufí.

Se dice que vivió hasta la edad de noventa y cinco años, y murió en el 820/1417, 827/1424 o 834/1430. Vivió la mayor parte de su vida en el siglo VIII y se relacionó con Hafiz Shirazi. Se conservan muchas de sus composiciones poéticas.

2. Sa’in al-Din ‘Ali Tarakeh Isfahani: Fue uno de los ‘urafa’ más eruditos. Conocía profundamente el ‘irfan teórico de Ibn al-’Arabi. Su libro Tamhid al-qawa’id, que ha sido publicado, es un testimonio de sus extensos conocimientos de ‘irfan, y ha sido utilizado como referencia por los eruditos posteriores a él.

3. Muhammad ibn Hamzah al-Fanari al-Rumi: Uno de los sabios del imperio otomano, destacó en diversos campos. Autor de muchos libros, su fama en ‘irfan se la debe a su libro Misbah al- uns, el cual es un comentario sobre el Miftah al-ghayb de Qunawi. Aunque no está al alcance de cualquiera escribir un comentario y exposición sobre los libros de Ibn al-’Arabi y su discípulo Sadr al-Din al-Qunawi, las autoridades en ‘irfan que le han seguido en el tiempo, han confirmado unánimemente el valor de esta obra. Una impresión litografiada de este libro con las hawashi35 de Aqa Mirza Hashim Rashti, un místico del siglo pasado, ha sido publicada en Teherán. Desafortunadamente debido a la mala impresión partes de las hawashi son ilegibles.

4. Shams al-Din Muhammad Lahiyi Nurbajshi: Autor de un comentario sobre el Gulshan-e raz de Mahmud Shabistari, y contemporáneo de Mir Sadr al-Din Dashtaki y Al’lamah Dawwani36 vivió en Shiraz. Estos dos, quienes fueron destacados filósofos de su tiempo, otorgaron a Lahiyi el mayor respeto, según ha escrito Qadi Nur Allah Shustari en su libro Mayalis al-mu’minin.

Lahiyi fue discípulo de Sayyid Muhammad Nurbajsh, habiendo sido éste a su vez discípulo de Ibn Fahd al-Hilli. En su comentario sobre el Gulshan-e raz remonta su cadena espiritual desde Sayyid Muhammad Nurbajsh hasta Ma’ruf al-Karji, y luego al Imam al-Rida y los Imames precedentes y así hasta el Profeta mismo. Él la llama la ‘cadena de oro’ (silsilat al-dhahab).

Su fama obedece en gran medida al comentario que escribió sobre el Gulshan-e raz, un comentario que es en sí un grandioso texto místico. Comenzó su composición, según él mismo escribe en su introducción al comentario, en el año 877/1472. El año de su muerte no se conoce con precisión. Parece haber sucedido antes del 900/1494.

5. Nur al-Din ‘Abd al-Rahman Yami: Yami decía descender del famoso jurisprudente del siglo II, Muhammad ibn al-Hasan al-Shaybani. Poeta poderoso, es considerado el último gran poeta místico de la lengua persa.

En un principio tomó el tajallus (sobrenombre poético) de Dashti, pero puesto que había nacido en la localidad de Yam, en la vecindad de Mashhad, y remontaba su ascendencia espiritual hasta Ahmad Yami (Zhand-e Pil), se lo cambió por Yami. En sus propias palabras:

«Mi lugar natal es Yam y las gotas de mi pluma
Son el trago de la copa del Shayj al-Islam37
Por esta razón en las páginas de (mi) poesía
En dos sentidos mi seudónimo es Yami».

Yami fue un consumado erudito en los diversos campos de la gramática y sintaxis árabe, ley, jurisprudencia, lógica, filosofía e irfan. Sus numerosos libros incluyen comentarios sobre el Fusus al-hikam de Ibn al-’Arabi, las Luma’at de Fajr al-Din Iraqi, la Ta’iyyah de Ibn al-Farid, la Qasidat al-Burdah en alabanza del Santo Profeta38, la Qasidat Mimiyyah de Farazdaq39 en alabanza del Imam ‘Ali ibn al-Husayn, un libro titulado Al-Lawayih, su Baharistan, escrito en el estilo del Gulistan de Sa’di, y un libro, Nafahat al-uns, sobre las biografías de sufíes.

Yami fue discípulo de Baha’ al-Din Naqshband, el fundador de la orden Naqshbandi. Sin embargo, como en el caso de Muhammad Lahiyi, quien fue discípulo de Sayyid Muhammad Nurbajsh, su categoría académica esta por encima de la de su maestro. Yami, aunque es contado entre los seguidores de Baha’ al-Din Naqshband, alcanzó un nivel académico muchos grados por encima del de Baha’ al-Din. Así en esta breve historia en la que nos estamos concentrando en el aspecto académico del ‘irfan y no sobre el desarrollo de las diversas ordenes, hemos hecho especial mención de Muhammad Lahiyi y ‘Abd al-Rahman Yami antes que de los fundadores de sus órdenes. Yami murió en 898/1492 a la edad de 81 años.

Con esto terminamos nuestra corta historia del ‘irfan, que cubre el periodo desde su comienzo hasta el final del siglo IX/XV.

Hemos elegido finalizar en este punto porque, en nuestra opinión, a partir del siglo X/XVI el ‘irfan tomó una forma diferente. Hasta ese momento las figuras académicas del ‘irfan habían sido todas miembros de órdenes sufíes regulares y los polos (aqtab) o maestros de las órdenes sufíes fueron grandes figuras académicas del irfan, a quienes debemos las grandes obras místicas. Alrededor de comienzos del siglo X/XVI, sin embargo, esto comenzó a cambiar. En primer lugar, los maestros de las órdenes sufíes ya no poseían la prominencia académica de sus predecesores. Puede decirse que a partir de este momento el sufismo formal se perdió en costumbres, aspectos externos, ocasionalmente de naturaleza innovadora (bid’ah).

En segundo lugar, sabios que no eran miembros de ninguna orden formal sufí comenzaron a mostrar un profundo conocimiento del ‘irfan teórico de Ibn al-’Arabi, de tal manera que nadie de entre las órdenes sufíes podía comparárseles. Ejemplos de esos sabios son Sadr al-Muta’allihin de Shiraz (muerto en 1050/1640), su discípulo Fayd Kashani (muerto en 1091/1680), y el propio discípulo de Fayd, Qadi Sa’id Qummi (muerto en 1103/1691).

El conocimiento que cada uno de estos tenía del ‘irfan teórico de Ibn al- ’Arabi superaba al de los polos o maestros de cualquier orden sufí de su tiempo, mientras que ellos mismos no estuvieron vinculados a ninguna de las ordenes sufíes. Además, este es un desarrollo que ha continuado hasta nuestros días, como puede verse en los ejemplos del Marhum Aqa Muhammad Rida Qumsheh’i y el Marhum Aqa Mirza Hashim Rashti. Estos dos sabios de los últimos cien años fueron ambos expertos en el campo del ‘irfan teórico, aunque ambos tampoco fueron miembros de ninguna orden sufí.

En general, puede decirse que la semilla de esta evolución fue sembrada en tiempos de Muhyi al-Din ibn al-’Arabi, quien estableció los fundamentos del ‘irfan teórico y filosófico. El arriba mencionado Muhammad ibn Hamzah Fanari quizás representó este tipo. Pero el nuevo desarrollo que produjo expertos en el campo del ‘irfan teórico que o bien de ninguna manera estaban dedicados al ‘irfan práctico y su metodología espiritual, o si lo estaban —y en cierta medida la mayoría de ellos lo estaban— no tenían nada que ver con ninguna orden formal sufí, es perfectamente discernible desde el siglo X/XVI.

En tercer lugar, desde el siglo X/XVI ha habido individuos y grupos dedicados a la metodología espiritual del ‘irfan práctico que ciertamente han alcanzado un nivel espiritual muy elevado y que sin embargo no han sido miembros de ninguna orden sufí. Ellos o eran indiferentes a los sufíes formales o los consideraban como parcial o totalmente heréticos.

Entre las características de este nuevo grupo de ‘urafa’ teóricos y prácticos —que eran también expertos en ley y jurisprudencia— estaba una perfecta lealtad a la Shari’ah y una armonía entre las prácticas de la vía de progresión y las normas de la jurisprudencia. Este desarrollo tiene también su propia historia, pero aquí no tenemos la oportunidad de entrar en detalles.

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